De acuerdo con la Constitución
de 1988, Brasil es
una república federativa presidencialista.
Tiene su inspiración, en cuanto a forma de Estado, en el modelo estadounidense, pese a
que el sistema legal brasileño sigue la tradición romano-germánica. Tampoco el
federalismo en Brasil es exactamente igual al estadounidense. El poder ejecutivo es
ejercido por el Presidente, que
acumula las funciones de jefe de Estado y de gobierno. Es elegido
cada cuatro años, pormedio del sistema de segunda ronda electoral, el cual es un
proceso que reitera al candidato elegido. Paralelamente a las elecciones
presidenciales, se vota al Congreso
Nacional, sede del poder legislativo,
dividido en dos casas parlamentarias: la Cámara de
Diputados, que tiene un mandato de cuatro años, y el Senado Federal,
cuyos miembros poseen mandatos de ocho años, renovándose un tercio y dos tercios
alternativamente cada cuatro años. Cada unidad
territorial cuenta con tres senadores.
En cuanto al poder judicial, su
instancia máxima es el Supremo
Tribunal Federal, responsable para interpretar la Constitución y compuesto
por once ministros, o miembros, nombrados por el Presidente bajo la aprobación
del Senado. La composición del tribunal no se renueva completamente con la toma
de poder de cada presidente: sólo se nombra un nuevo ministro cuando uno de los
existentes se retira o fallece. Otros tribunales de alta instancia, cada uno en
las materias de su competencia, son el Tribunal
Superior de Justicia, el Tribunal
Superior de Trabajo, el Tribunal
Superior Electoral y el Superior
Tribunal Militar.