Brasil tiene unos de los centros de investigación científica más avanzados de
las Américas. En Brasil se sitúan instituciones respetadas internacionalmente,
como el Instituto
Tecnológico da Aeronáutica, la Fundação
Getúlio Vargas y la Fundação
Oswaldo Cruz. La Universidad de
São Paulo es una de las mejores de Iberoamérica. [3]
La Agencia
Espacial Brasileña es la única institución iberoamericana que se integra en
la Estación
Espacial Internacional.
Algunos de los científicos brasileños más conocidos son Oswaldo
Cruz, César Lattes, Adolfo
Lutz y Otto
Gottlieb.
El gobierno brasileño posee bases
científicas en la región antártica. El gobierno también conduce un proyecto
de construcción de un submarino de
propulsión nuclear.
La más elevada insígnia otorgada por el gobierno federal a científicos es la
Ordem
Nacional do Mérito Científico.
Espacio
Brasil pone a su primer astronauta en el espacio rumbo a la ISS, el
primer brasileño que ha viajado al espacio, ha regresado a la Tierra el sábado 9
de abril de 2006, después de haber pasado nueve días en la Estación
Espacial Internacional. La cápsula espacial que le transportaba aterrizó en
la estepa de Kazajistán, llevando en su interior a Marcos Pontes, el
estadounidense Bill McArthur y el ruso Valery Tokarev, quienes habían sido
relevados de su misión en la estación por otros dos compatriotas,
respectivamente. El aterrizaje se produjo en el lugar previsto, y con los
astronautas en perfectas condiciones.
La capital espacial de Brasil es la ciudad de São José dos
Campos en el estado de São Paulo.
Pontes, de 43 años y teniente coronel de las Fuerza Aérea Brasileña, había
partido de la Tierra el 30 de marzo anterior. Durante su misión realizó
experimentos en condiciones de microgravedad, como la germinación de semillas de
un árbol nativo o el estudio de la reparación del ADN de las células. La misión,
que ha tenido lugar en la nave espacial rusa Soyuz
TMA-8, ocurre a menos de tres años después de la explosión del primer cohete
brasileño, construido para transportar satélites al espacio, que causó la muerte
de 21 personas que se encontraban en el lugar.
"Estoy muy contento", declaró Pontes, ondeando una pequeña bandera de su
país. El astronauta había llevado en la nave una camiseta de la selección
brasileña de fútbol. Las autoridades rusas llevaron a los astronautas a un
improvisado hospital en una tienda de campaña, saliendo luego de allí en
helicóptero para viajar más tarde en avión a Moscú.